Somos números en una lista | Leticia Irene Cortez Guarda

Somos números en una lista

Ésta realidad en nuestras vidas, comienza cuando llegó la pandemia de enfermedad por coronavirus o Covid 19 a Chile. El primer caso confirmado el 3 de Marzo del 2020, cuando un médico de 33 años, de la región del Maule, provenía de un vuelo desde Singapur. Desde éste  caso el virus comenzó su gira por todo Chile.

Cada mañana escucho hablar en la televisión o en la radio, 1,2,3,4,etc. Personas contagiados con el Covid 19, que yo desde ahora lo llamaré  Bicho.

Y desde ése día las personas comenzamos a ser un número, en una lista. Donde informan cada día los números contagiados, recuperados, fallecidos.

Pero, los números cuentan historias, los números tienen o tuvieron vida, los números sienten, sufren, lloran, los números se desesperan, se desorientan, comen con ansias en el encierro de una cuarentena, los números tenemos que alejarnos unos de otros, usar mascarillas, los números no entendemos con voluntad. Nos deben poner leyes para protegernos a nosotros  mismos. Los números somos porfiados, los números  en cuarentena pedimos  permisos especiales. Siempre buscando excusas para incumplir reglas.

A los números nos han prohibido saludarnos de mano, de beso, darnos un abrazo, salir a la calle, al colegio,  a las plazas, al trabajo, a las iglesias, nos han cancelado festivales, partidos de  football, encuentros familiares  etc. Están  marcando las distancias  en los negocios y no las respetamos.

Aún prohibiéndonos todo, los números  seguimos haciendo lo que queremos, seguimos saliendo a las calles sin ser necesario.

Seguimos sumando números a la lista.

Las autoridades han cerrado fronteras, para que el Bicho no siga entrando al país. Las rutas están casi vacías, los animalitos han llegado a recuperar sus espacios. Los números  decimos  amar la vida,decimos extrañar abrazos, extrañamos salir a la calle. Pero no se nota que extrañamos tanto ya que seguimos porfiados.

Pedimos cuarentena total. Pero los números  con cuarentena reclaman  por éso o aquello y no cumplen las reglas.

Y esos números  se han ido multiplicando en contagios. Porque  un número joven contagió a un número  adulto mayor, a un crónico, que era su madre, su abuelita.

Ésta pandemia está empezando. Ya llevamos casi 2 meses y seguirá. Esto no acabará hasta que los números nos encerremos en nuestras casas.

Si seguimos porfiados, lo más  triste  será cuando el número de la lista sea tu tía,tu madre, tu hermana, tu abuelita.  Cuando dejen de respirar  porque  el Bicho pudo más  que sus defensas.
No podremos hacerles un velatorio, no pondremos llevarla al campo santo. Porque  para dicha situación la autoridad también fijó un número determinado, para dar el último adiós a tú número más querido.
Te dolerán  mis palabras, dolerá que los trate como números. Pero esa es la realidad cada mañana. Somos números  en el noticiario.

De todos depende volver a la vida. Volveremos  a compartir un café, volveremos a ir a las plazas, volveremos a caminar por la costanera, recibiendo la brisa del lago en tu cara. Sin temer que el Bicho se pegue en tu piel, volveremos a respirar sin mascarillas, volveremos a la vid, ojalá no a la de antes.

Tengo la fe y la esperanza que ya no seremos números. Tengo la fe que volveremos a ser personas. Tengo la fe que éste Bicho se irá, que desaparecerá de la faz de la tierra, tengo la fe que Dios parará ésta pandemia, tengo la fe que seremos  mejores personas. Que de algo  sirva la visita del Bicho. Que nos cambie para ser mejores.

Hagamos conciencia que somos tan pequeños. Que un Bicho microscópico logró paralizar al mundo, que paralizó nuestras vidas, al punto de colapsar nuestras mentes.

Si mis números amados, hagamos conciencia, pongámonos obedientes, no es momento de revelarnos, no es momento de querer ser invencibles.

El Bicho no tiene pitutos, toca al rico, al pobre, al niño, al abuelito, al negro al blanco.

Mis números queridos, quedémonos en casa, tomemoslo como las vacaciones que siempre quisimos, las mejores vacaciones de tu vida.

Acércate al ser supremo en el que crees, haz lo que siempre quisiste hacer, levantarte y acostarte a la hora que quieras, disfruta un desayuno en familia, aprende a escuchar y a valorar, te reirás de tantas cosas que pasan al estar encerrados. Como chocar con tu gente,en el pasillo de tu casa, disfruta hacer nuevas recetas con tus hijos. Estás almorzando y planificando qué cosita rica harás a la once.

Te darás cuenta que la blusa o el pantalón ya no te abrochan, jajajaja. No importa, comer cosas ricas llenan tus tiempos y hacen que calme tu ansiedad.

Los días pasan,quédate en casa, ordena papeles, cambia los muebles, pinta tu casa, vuelve a cambiar muebles, cocina y vuelve a cocinar  y verás que no es tan malo estar en casa.
Así pasan los días de cuarentena  voluntaria o obligada.

Si lo analizas, Dios te está regalando un tiempo hermoso, tiempo de valorar a los tuyos, analiza que los pequeños detalles hacen la diferencia, aprende a valorar la vida, lo que tienes. Darte cuenta que hay cosas tan simples son importantes. Como tener jabón, cloro, alimentos. ¡Que terrible se acabó  el confort, no hay pasta de dientes, no quedan huevos! etc. Pequeñas cosas que casi siempre  estaban pero  que ahora parecen tan esenciales.

Para mi son vacaciones perfectas, rodeada de cariño. Extraño a mi hijo, mi madre, mi nuera mis nietos, extraño sus abrazos apretados, esas risas y travesuras, extraño esos pequeños  revoloteando por mi casa. Hablo con ellos a diario,los veo por videocámara, pero no es lo mismo.

Hoy doy gracias  a Dios, porque mis números  amados no están en la lista.

Ésta es nuestra realidad. Hasta hoy 28 de mayo estamos en plena pandemia. Nos hemos convertido en números aunque no nos guste.

Por culpa de un Bicho, que dicen que muere con agua y jabón,que inevitablemente está matando números, que no hay vacuna que pueda contra él.

Solo la fe nos mantiene.

La vacuna contra el Bicho se llama  fe, obediencia y amor.

En tus manos está que ésa lista de números un día sea con nuestros nombres diciendo: CERO CONTAGIADOS.  Que en ésa  lista aparezca  tú  nombre  y apellido y no un número.
Una lista que diga:
MILLONES  DE CHILENOS GANARON UNA GUERRA.  SIN ARMAS SOLO CON FE.

Obra: Somos números en una lista
Autor: Leticia Irene Cortez Guarda
Edad: 53
Comuna: Villarrica
Ocupación: Dueña de casa
Descripción de la obra: Historia de la pandemia desde mi punto de vista para concientizar a la gente mostrando la realidad del momento.

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